25 agosto 2007

musica

Cuando una canción me gusta mucho necesito compartirla con alguien. Me gusta que otro la escuche, que a otro le guste.
Es como que me hace sentir tanto, que sola no puedo. Hay que retener ese tema en las memorias y no solo en la mía, la mía sola no puede. Los demás tienen que escucharlo, tienen que sentirlo, tienen que sentirlo como lo siento yo. Quiero que comprendan, que de alguna manera escuchen esa canción y sientan esa energía en el pecho, eso que con palabras no puedo expresar, esa cantidad de casi pensamientos, de casi movimientos, esas ganas de no estar confinado al cuerpo, de ser todo, esas ganas de reir, esa felicidad imponente.

Termina la canción.
La que sigue no me gusta tanto.
Voy a escucharla de nuevo.

2 comentarios:

Horacio dijo...

uhh, a mí me pasa también, y lo mismo con los libros, las películas, los programas de tele, etc.

cubito dijo...

Y que descepción cuando la persona que la escucha no opina igual! Y pone cara de ....nada...cara de nada...

Me enoja un poco.