Y claro, le fui a sacar una foto a mis patitos de los lugares lindos. Los senté en el asiento de una bicileta y los fotografié.
Aca está:

Y como soy torpe uno se cayó.

Tuve que seguir la corriente hasta que llegara a algún lugar accesible y hacer cuerpo a tierra para poder recuperarlo.
Ya está de vuelta.
Yo nunca abandonaría un pato.
2 comentarios:
pero qué peligro che!!! tenés que tener más cuidado
ayer recomendé tu blog para unos fillers de i.sat, no sé si me darán bola...
y no le preguntaste al pobre pato si no tenia ganas de quedarse ahi en el agua? por ahi se encontraba pareja y llenaban el canal con patitos de hule, una nueva atraccion turistica! jeje ... muy buen blog. saludos.
Publicar un comentario